RESUMEN 2010
La salida de la crisis ha continuado afianzándose en 2010, si bien con una pérdida de ritmo
en la segunda mitad del ejercicio. El fuerte aumento de la producción manufacturera y del
comercio mundial han sido los motores de la recuperación, en tanto que el bajo nivel de
confianza de los consumidores, junto con la reducción de los ingresos y del patrimonio de
los hogares, han frenado el consumo en las economías avanzadas. No obstante, el gasto de
las familias ha progresado a buen ritmo en muchas de las regiones emergentes, donde la
inversión ha promovido la creación de empleo. Las perspectivas para 2011 apuntan hacia
una paulatina y desigual consolidación de la recuperación en las economías avanzadas. Las
economías emergentes, menos afectadas por la crisis, presentan unas perspectivas más
sólidas.
La economía española ha finalizado 2010 con una contracción del 0,1%, frente al descenso
del 3,7% del ejercicio anterior. Aunque estos resultados suponen una mejora frente al año
anterior, contrastan con la Eurozona, donde el PIB registró un avance del 1,7%. El balance
de 2010 ha estado marcado por un estancamiento de la actividad y un importante deterioro
del mercado laboral. Para 2011, las perspectivas de crecimiento giran torno al 1% en un escenario
caracterizado por un endurecimiento gradual de las condiciones monetarias y una
previsible elevación de los tipos de interés.
Después de dos años consecutivos de descensos, las primas mundiales de seguro directo
crecieron un 2,7% en 2010, hasta los 4,3 billones de USD (3,3 billones de euros). El seguro
de Vida ingresó 2,5 billones de USD (1,9 billones de euros) en primas, que supone un crecimiento
del 3,2%. En dos de los mayores mercados mundiales de Vida, Estados Unidos y
Reino Unido, las primas decrecieron, mientras que en varios grandes mercados europeos
las tasas de crecimiento fueron importantes, gracias a la venta de productos de prima única
con atractivas garantías. Los mercados emergentes obtuvieron un año más fuertes incrementos,
principalmente los asiáticos. El volumen de primas del seguro No Vida ascendió
a 1,8 billones de USD (1,4 millones de euros), que supone una subida del 2,1% respecto a
2009. Los crecimientos fueron sólidos en las economías emergentes de Asia y Latinoamérica
y moderados en los países industrializados. Uno de los motivos que impide el despegue
del segmento No Vida en los mercados más desarrollados es la situación de mercado blando
en la que se encuentran varios países y líneas de negocio. Las previsiones para 2011 son
de evoluciones positivas, tanto en el negocio de Vida como en el de No Vida, con mayores
crecimientos de los mercados emergentes y mejores perspectivas que en años anteriores
para el segmento No Vida en los países industrializados.
El año 2010 fue el segundo con mayor número de catástrofes naturales desde 1980, especialmente
terremotos, como los de Haití, Chile, China y Nueva Zelanda, los cuales causaron
enormes pérdidas económicas y de vidas humanas. Respecto a los daños asegurados, el siniestro
más costoso fue el terremoto de Chile (27 de febrero), que ascendió a 8.000 millones
de USD (6.000 millones de euros), seguido del terremoto de Nueva Zelanda (4 de septiembre),
con un coste superior a los 4.000 millones de USD (3.000 millones de euros). En Europa,
el evento más costoso para la industria aseguradora fue la tormenta invernal Xynthia,
que azotó Francia y el noroeste de Europa en febrero, y cuyos daños ascendieron a 2.700
millones de USD (2.000 millones de euros).
El mercado español de seguros registró en 2010 un volumen de primas emitidas de seguro
directo de 57.588 millones de euros, lo que supone un descenso con respecto a 2009 del
3,8%. Si se añade la producción de las Mutualidades de Previsión Social, 2.535 millones de
euros, a la de las Sociedades Anónimas y Mutuas, el volumen total de primas del sector ascendió
a 60.122 millones de euros, que reduce el decrecimiento al 2,3%.
El seguro de Vida alcanzó una producción de 25.768 millones de euros, un 8,4% inferior a la
del año anterior. Los productos que acumulan un mayor volumen de provisiones, Rentas vitalicias
y Capital diferido, registraron los mayores decrecimientos en primas. Sin embargo,
en un entorno de inestabilidad financiera como el actual, las preferencias de los ahorradores
se dirigieron hacia productos garantizados, como los Planes de Previsión Asegurados
(PPA), los cuales registraron importantes aumentos en primas y provisiones, el 25,2% y el
32,8%, respectivamente. A pesar del descenso en primas, el volumen de provisiones técnicas
aumentó un 2%, situándose en 146.633 millones de euros.
Los Planes de Pensiones cerraron el ejercicio con un volumen de activos gestionados de
84.757 millones de euros, lo que representa un ligero descenso del 0,2% respecto a 2009,
resaltando de nuevo el comportamiento positivo de los planes del Sistema de Empleo (con
crecimiento patrimonial del 12,7%).
Tras el descenso experimentado en 2009, los seguros No Vida registraron un leve incremento
en primas del 0,2%, hasta los 31.820 millones de euros. Los efectos de la crisis económica
en la producción y el consumo, y la intensa competencia existente en la mayoría de
los ramos, han impedido un mayor crecimiento de este segmento. Tres de los cinco ramos
con mayor peso relativo en el total del sector No Vida (Multirriesgos, Salud y Decesos) lograron
incrementos en el volumen de primas.
El comportamiento de los diferentes ramos fue el siguiente: la contracción de la demanda
de aseguramiento en el ramo de Automóviles provocó que las primas decrecieran un 0,9%;
el seguro de Salud alcanzó un crecimiento en primas del 4,2%, muy por encima de la media
de los ramos No Vida, y mantiene una cuota del 11,1% sobre el total del mercado; el alza de
los seguros Multirriesgos, un 3%, fue gracias a los crecimientos de Hogar y Comunidades;
el seguro de Decesos anotó un crecimiento del 2%, superando en volumen de primas al
ramo de Responsabilidad Civil, que decreció el 5,2%; respecto al resto de ramos, los únicos
que han logrado crecimientos han sido Incendios, Pérdidas pecuniarias, Caución y Robo.
Pese al descenso de los ingresos, los resultados del sector asegurador fueron muy favorables.
El resultado de la cuenta no técnica alcanzó los 4.225 millones de euros, lo que supone
un 12,2% más que el obtenido el ejercicio precedente. Esta mejora fue debida al crecimiento
del resultado de la cuenta técnica de Vida, que aumentó un 7,1%, gracias a una notable
reducción de los gastos de explotación netos, así como a una disminución de los gastos del
inmovilizado material y de las inversiones, lo que ha repercutido muy favorablemente en el
resultado financiero.
La rentabilidad del Patrimonio o relación entre los resultados del ejercicio y los Fondos Propios
del sector (ROE), pasó del 14,8% al 15,7%.
El sector sigue mostrando un elevado superávit del nivel de solvencia. En concreto, el cociente
del patrimonio propio no comprometido sobre la cuantía mínima exigible, alcanzó en
2010 un valor de 2,6 veces el mínimo exigido por el supervisor. En Vida, el cociente fue de
1,8 (2,1 en 2009), mientras que en No Vida resultó un valor de 3,4, similar al de 2009.
El incremento de los siniestros catastróficos en 2010, de los que hay que destacar los terremoto
de Chile y Nueva Zelanda, tuvo un efecto negativo en los resultados técnicos del
mercado reasegurador, paliado por un repunte de los resultados financieros. En conjunto,
se esperan unos resultados positivos en 2010. Como consecuencia de un exceso de capital
producido, entre otras razones, por los resultados positivos de 2009 y 2010, se prevé que
el mercado de reaseguros en general reducirá sus márgenes técnicos en 2011, debido a la
fuerte competencia. El resultado total dependerá por tanto del resultado financiero, en un
entorno que sigue manteniéndose volátil, y de la ocurrencia, o no, de nuevos grandes siniestros
catastróficos hasta final del próximo año.
Las perspectivas de crecimiento del sector asegurador español para 2011 vuelven a estar
condicionadas por la débil recuperación económica, los modestos rendimientos de las
inversiones y la fuerte competencia del mercado. En Vida hay aspectos que seguirán incidiendo
positivamente: reforma del sistema público de pensiones, normalización de la curva
de tipos de interés, elevada solvencia sectorial, alta capacidad de innovación en su oferta,
evolución demográfica de la población española. El seguro de Vida-Riesgo, pese a la contracción
de la actividad crediticia, seguirá siendo una de las prioridades dentro de la política
de distribución de las entidades aseguradoras. En los productos de ahorro-jubilación,
las aseguradoras continuarán concentrando su oferta en soluciones rentables y con buen
tratamiento fiscal como las Rentas Vitalicias. Asimismo, las preferencias del inversor seguirán
dirigiéndose también hacia otros productos de interés garantizado como los seguros
de ahorro-inversión a prima única, Planes Individuales de Ahorro Sistemático (PIAS), y hacia
otro tipo de soluciones estructuradas bajo esquemas atractivos de rentabilidad.
En No Vida, las aseguradoras tendrán que seguir luchando contra la menor demanda de
aseguramiento y la caída del consumo. Las perspectivas de crecimiento de este sector están
sujetas a la fuerte competencia que impera en la mayoría de los ramos y que presiona
las tarifas a la baja. No obstante, existen una serie de factores que podrían cambiar esta
tendencia: el lento deterioro de los márgenes técnicos de las compañías, el incremento de
los requisitos de capital derivado de Solvencia II, y la supresión de las diferencias por sexo
en la tarificación.
Fuente: mapfre.com (15/11/2011)
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